Será porque ya es tarde

atardecerHace algún tiempo que los atardeceres
no me seccionan el alma
como si fueran presagio del final de todo
y el principio de la nada.

Voy perdiendo el uso de la palabra correcta
en su momento adecuado,
y ya me resulta familiar la indiferencia
ante tertulias absurdas y plañideras
sobre determinados personajes en decadencia.

Comienzo a ser consciente
de la coraza impenetrable que me reviste
cuando van desapareciendo mis iconos
como fantasmas difuminados en la lejanía,
y apenas me rozan sentimientos de orfandad.

He aceptado, sin remilgos,
que lo trascendente es el hoy
frente a los sueños de un futuro por llegar,
y que la añoranza de lo remoto
queda sumergida en el envejecido pozo del pasado.

Será porque ya es tarde
para recomenzar la historia de mi vida,
para reiniciar el disco-duro de hábitos olvidados,
para manejar con destreza el timón
de un barco cercano a zozobrar,
para vencer miedos alojados en mi yo más íntimo
y desconocido.

© Antonio Fernández Ferrer (4 julio 2013)

Anuncios

Boceto inacabado

firmamentoHe intentado hilvanar tu nocturna silueta
uniendo estrellas sobre el tapiz lejano
de un cosmos inabarcable,
sin apenas reparar que el amanecer
iba difuminando lentamente mi boceto
y en un apunte inacabado ha culminado mi aventura.

© Antonio Fernández Ferrrer. De ‘Versos de madrugada’.