Los comentarios en un Blog

Desde que comencé a dotar de contenido el Blog “Entre los sauces” -hace hoy 18 días- he intentado ir ‘colgando entradas’, páginas, artículos, galerías de imágenes, y novedades que pudieran suscitar la opinión, el intercambio de ideas, tal vez crear cierto tipo de controversia (‘post del Matrimonio homosexual en Francia’, ‘el rechazo al ministerio y a su titular por los mejores expedientes españoles’, ‘la muerte de Moustaki’, entre otras), todo ello con el fin de crear una ventana abierta a la comunicación.

Los que nos hemos incorporado a este nuevo sistema de transmisión de ideas y pensamientos esperamos con verdadero interés los COMENTARIOS a nuestros escritos. Son como una recompensa al esfuerzo entregado en una ‘entrada’ de creación literaria; pero más allá de la motivación que los mismos significan, pienso que esos Comentarios son importantes para el crecimiento del tráfico y posicionamiento ‘online’ de los blogs. Un blog sin comentarios o con la sección de comentarios bloqueada, más que un blog es una página web. La gran diferencia con el resto de los medios tradicionales de comunicación, es que la plataforma puede permitir una interacción directa con los lectores, como ninguna otra hasta el momento lo hace. En eso reside una de las características que han convertido al arte en un medio de vida para muchos dueños de blogs. Si el que gestiona el blog establece ‘el contacto’ con los lectores, esos lazos se traducen en ‘la vida y la autonomía’ del propio blog.

Una ‘entrada’, o post, expresa una opinión personal que busca compartir, pero también generar, algo: acción-reacción, o simplemente aquiescencia o rechazo, pero al fin y al cabo comunicación.

Algunos amigos y compañeros que mantienen sus blogs me han comentado que la escasez de comentarios puede deberse a varios factores: la timidez (cosa que dudo, dado que la intimidad y el alejamiento físico del lector del blog le permite la libertad de expresarse y opinar con suficiencia), la ‘resistencia’ a la identificación: “¿Ahora voy a ponerme a dar mi e. mail para escribir una o dos líneas?…Paso” (este factor puede que esté más cercano a la realidad, en mi opinión), y por último por simple comodidad frente a un texto que, en la mayor parte de los casos, puede que lo consideremos neutro o simplemente irrelevante.

No obstante, cuando recibimos los ‘anhelados y esperados’ comentarios hemos de ser consecuentes con todo lo dicho anteriormente y contestarlos. Hay muchos ‘blogueros’ (permitidme la expresión como ‘préstamo lingüístico’ del inglés) que leen los comentarios recibidos y punto. Dar una respuesta a alguien que se ha molestado en contactar con nosotros no es sólo ‘cortesía’, sino también una demostración de nuestra presencia: detrás del blog hay una persona real. Y posiblemente esas respuestas animarán a otros a generar un posible intercambio de opiniones, generando una cadena de comentarios variada y enriquecedora.

Seamos honestos, originales, y creativos con las personas que, desde la distancia o la cercanía, siguen lo que escribimos.

P.D.- Espero vuestros comentarios. Gracias. 🙂