19-12-2016…16 rosas rojas

188325.th_max

Soplaban vientos del Sur en la alameda,
“y uno solo, caminando tras la estrella que se pierde”
no encontraba las huellas de lo ya pisado,
como si las hubiera borrado la escarcha de aquel diciembre.

Fuiste el vital y drástico torrente irrefrenable,
la reconfortante brisa balanceando la blanquiverde,
la mirada penetrante -furtiva y cómplice a la vez-,
las lorquianas gacelas y casidas reencarnadas en canción.

“Vengo de abajo cansado de tanta cuesta…”
con la miseria como esencial referente de lo inexplicable
y que “escucha el grito de los que sufren como animales, madre.”
Tú, impenitente y rebelde agitador de conciencias inconscientes.

Cuántos versos por escribir aún te reclaman impotentes,
irónico viajero de corazón neoyorquinamente granaíno,
mientras dieciséis rosas rojas adornan tus rizos indomables
como fieles acólitos en esta ceremonial catarsis.

Hoy, Carlos, “la luz del cielo baña tu frente”,
y nos saluda con olores a romero y hierbabuena.
Luz ya ajada, pero emisaria permanente de tu ausencia:
“sorbo a sorbo bebe en la amargura la paloma.”

________________________________

© Antonio Fernández Ferrer en el XVI aniversario de un viaje al infinito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s