Recordando a Emily

03emily

               Emily Dickinson (1830-1886)

Nacida el 10 de Diciembre de 1830 en Amherst (Massachussets), Emily Elizabeth Dickinson fue la segunda de los tres hijos de Emily y Edward Dickinson. El abuelo paterno de Emily, Samuel Fowler Dickinson, había sido uno de los fundadores de Amherst College, y su hijo Edward, abogado, de 1835 a 872 formó parte, como tesorero, de la junta directiva de dicho colegio y fue, asimismo, nombrado miembro del Congreso de 1853 a 1855. De profunda convicción puritana impuso a sus hijos una educación austera y estricta. Por su parte, la madre de Emily no tuvo una estrecha relación con sus hijos. De ella llega a decir Emily: She was not the kind of mother to whom you hurry when you are in trouble. She was emotionally inaccessible… she never listened to what I said.

Emily Dickinson asistió a Amherst Academy hasta su graduación en 1847, destacando en materias relacionadas con la creación y siendo recordada por su agudo ingenio y sentido del humor. Al año siguiente, ingresó en Mount Holyoke Female Seminary (South Hadley), una institución basada en una línea educativa que fomentaba el espíritu religioso e intelectual de su alumnado. Tras fallidos intentos por persuadir a Emily para profesar en la iglesia congregacionista, la poetisa abandona sus estudios y vuelve a Amherst a finales de 1848: Se negó a asistir a prácticas religiosas, a la lectura de la Biblia, a las preces de cada hora,a los servicios dominicales, a pesar de que Amherst es una isla de pura ortodoxia, un lugar que tomaba muy en serio sus creencias… Desde los dieciséis años Emily busca excusas para no ir a la iglesia y nunca hizo una confesión de fe.

mtholyoke

Comienza a escribir poesía a partir de 1850, aparentemente con la referencia poética de Ralph W. Emerson y Emily Brontë, y bajo la tutela de Benjamin Franklin Newton, un abogado pasante en el bufete de su padre.

A partir de 1853 empieza a coleccionar sus poemas en pequeños libretos cosidos a mano, algunos de ellos con ilustraciones y dedicatorias. Junto a la poesía, Dickinson siente fascinación por el género epistolar, no solo para estar en contacto con personas lejanas sino como un acto de comunicación con los más cercanos (su propio hermano Austin recibía una carta semanal cuando estudiaba Derecho en Harvard).

En 1855, Emily y su hermana Lavinia viajaron a la ciudad de Washington para visitar a su padre en el Congreso. En este viaje, en Filadelfia, conoció al reverendo Charles Wadsworth, que iba a convertirse en su “dearest earthly friend”. Su elocuencia en el púlpito contrastaba con su timidez, casi enfermiza, en sus relaciones humanas. Ambos mantuvieron una especial correspondencia centrada, fundamentalmente, en asuntos espirituales. Las tres cartas que se conservan son las escritas por Wadsworth a Emily y su contenido revela una relación convencional pastor-feligresa, tolerada y frecuente, por otra parte, en aquella época.

A partir de 1858, Emily Dickinson empieza a mantener correspondencia con los editores del “Springfield Republican”, el doctor Holland y Samuel Bowles. Este periódico era uno de los escasos medios que mostraban interés por la producción literaria de aquella época. Esta relación continuó durante años, derivándose hacia la mujer de Holland que se mostró más receptiva al ingenio y sutileza de la poetisa que su propio esposo, pero en especial hacia Samuel Bowles, por el que Emily evidenció inusitado interés a pesar de que éste no parecía tener un refinado gusto poético. Es en este período de los últimos años de la década de los cincuenta cuando los poemas de amor y desamor se hacen más evidentes.

Uno de los hechos más notables en la vida de Emily Dickinson fue la correspondencia que mantuviera con Thomas Wentworth Higginson, editor del “Atlantic Monthly”. Emily Dickinson escribía a este conocido hombre de letras, ensayista y editor: Mr. Higginson- Are you too deeply occupied to say if my verse is alive?. Higginson había publicado en el Atlantic Monthly “Letter to a Young Contributor”, una recopilación de consejos y mensajes para aquellos que deseaban ver sus escritos publicados. Higginson no consideró pertinente la publicación de cuatro poemas que le envió Emily, debido, fundamentalmente, a lo que él consideraba un uso particular y extraño de la gramática, la puntuación y su peculiar ortografía, pero sí pudo apreciar la originalidad creativa de la poetisa, por lo que -a vuelta de correo- le pidió más poemas, datos personales y sus lecturas favoritas, enumeradas en otro capítulo de este trabajo. Así comenzó una relación que continuaría durante veinte años, en los que Emily consideró a Higginson como su preceptor.

poem-288-by-emily-dickinson-acc-to-pedro-gonzc3a1lez

La relación con Higginson le permitió seguir su paradójico deseo, y temor, de un reconocimiento público. Cuando ella pregunta en la primera carta si su verso está “vivo”, también está preguntando si Higginson lo considera publicable. La correspondencia con su preceptor le ofrecía, dentro del seguro ambiente de las cartas incorpóreas, la función que normalmente pueden desempeñar los salones literarios, las tertulias o los modernos talleres de escritura creativa, opción que no estaba al alcance de una “tímida reclusa”. Por medio de estas cartas con una reconocida figura literaria, Dickinson podía recibir consejos críticos sobre su arte y, lo que a nosotros se nos antoja más interesante, le dieron la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas, de ventilar sus pensamientos y teorías acerca del texto poético: la correspondencia con T.H. Higginson se convirtió en un sustituto del público literario que nunca tuvo.

Los años de mayor producción poética de Dickinson (1861-64), en los que escribe cerca de 800 poemas, coinciden con la Guerra de Secesión americana. Aunque su singular personalidad y su poesía intimista la hicieran encerrarse en su intenso mundo interior, la tensión de esos años caracterizó su urgencia inusitada por escribir. Entre 1862 y 1863, la distancia y el peligro se cernían sobre sus amigos más cercanos: Samuel Bowles se encontraba en Europa por problemas de salud, Wadsworth fue destinado a San Francisco y Higginson servía como oficial en el ejército de la Unión. Tras la Guerra Civil, la capacidad productiva de Dickinson en la poesía se ralentiza y sosiega, y sus cartas se transforman en pequeños epistolarios con un estilo marcadamente epigramático. En 1870 toma la decisión de recluirse en Homestead y adoptar su famosa white election, vistiendo a partir de entonces permanentemente de blanco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s